1982-1996

1982 

La Guerra de Malvinas comienza el 2 de april, enfrentando a la Argentina con el Reino Unido. En esos días Charif escribe un Manifesto de Arte Ambiguo, y comienza a exhibir sus dibujos, pinturas y collages en Buenos Aires.
En junio, ya con intenciones más sociológicas que espirituales, peregrina nuevamente con una multitud a Luján, esta vez para escuchar al Papa Juan Pablo II. La Guerra de Malvinas finaliza tres días después.

Inmediatamente después, concurre a sesiones de la Sociedad Teosófica y del partido trotzkista, y compone Jugos, una suite para once instrumentos que ensaya junto a músicos de extracción clásica y free-jazz, entre ellos el percusionista Horacio Contursi. Alrededor de esa época tiene su primer encuentro con Jorge Luis Borges, en un bar de la Galería del Este, frente a la Librería de la Ciudad.

1983 

Recordando las lecciones de Francesco Penacca (pintor desaparecido que conoció en su infancia), Charif intenta completar su educación técnica como pintor y realiza algunas telas en riguroso estilo clásico. Al mismo tiempo, se interesa por la epistemología, afición que dura hasta hoy.

La democracia comienza en la Argentina, y Charif apoya al Movimiento al Socialismo de Luis Zamora, en oposición a “los dos partidos mayoritarios: el conservador radicalismo y el peronismo populista, que son dos estéticas neoliberales”. Charif mantendrá su apoyo al progresismo socialista durante los años siguientes.

Inicia sus experiencias con toda clase de drogas, sobre todo alucinógenas, cortadas abruptamente siete años después.

1984-1990 

Nadie sabe exactamente dónde o cómo vivió Charif la mayor parte del tiempo en esos años: ¿drogadicto en Berlín, aventurero en Filipinas, cineasta experimental en Buenos Aires…? Probablemente colabora como escenógrafo para algunos directores europeos o réggisseurs. Como sea, conocemos solamente algunos pocos hechos…

Desde 1984 Gustavo Charif comienza su larga amistad con Federico Manuel Peralta Ramos y Enrique Lerena de la Serna (Ithacar Jalí), inicia una vida de viajes, estudia restauración de pintura, régisseur y escenografía, investiga sectas destructivas y pseudociencias, y establece múltiples y variadas relaciones con jóvenes mujeres.

Sus amigos tienen diferentes versiones de lo ocurrido en su vida durante los siguientes seis años (es decir, hasta 1990) ya que, entre viajes o misteriosas ausencias, Charif aparece en Buenos Aires haciendo algún cortometraje experimental para volver a desaparecer una y otra vez.

En aquellos días inventa un “lenguaje embrionario” que devuelve las palabras a su probable sentido etimológico con el fin, paradójico, de descubrir su intencionalidad al tiempo de manifestar su misterio. Desarrollar las reglas de este idioma, estructurado en base a lenguas primitivas, en un Diccionario y Manual de Gramática Embrionaria que no llegará a publicar. Poco después, destruye treinta libros escritos antes de 1981 (dos de poemas, dos de filosofía, una novela, veinticinco colecciones de cuentos) y todas sus canciones.
Entre 1986 y 1989 escribe bajo los seudónimos de Melissa Larta, Cesare Cartago y Emmanuelle Vaere como si fuera una joven poetisa rumana, un maduro pornógrafo italiano y un vanguardista holandés de mediana edad, respectivamente.

Desde 1987, Gustavo Charif colabora con Tom Lupo en la nueva fundación del Partido al Medio, siendo Luca Prodan el “candidato a Ministro del Interior”. Charif y Prodan (como director y actor) tienen la idea de hacer tres cortometrajes basados en canciones de Sumo, pero Prodan muere poco tiempo después.

En el mismo año funda, junto a Néstor Klem y Pablo Cristofanetti, un grupo de cineastas al que llamarán Gomorrita. El grupo produce videoclips experimentales estrenados y emitidos por varios canales de televisión. Desde entonces Charif dirige más de treinta cortometrajes (la mayoría en Super 8 y en 16 mm, pero recientemente usando nuevas tecnologías digitales).
Luego de la muerte de Luca Prodan, Charif decide renunciar para siempre al Partido al Medio cuando Tom Lupo propone apoyar a Carlos Menem.

Partiendo de “la subjetividad inherente a toda teoría”, escribe ensayos pseudocientíficos que él mismo refuta, y funda la “Primera Internacional de Sofística”. Redacta una Teoría científica de la transmigración sin alma, sustentada por la física cuántica, las recientes investigaciones sobre el rayo de neutrinos y coincidencias entre el taoísmo, el budismo tántrico y diversas filosofías antiguas.

En 1989 Gomorrita (es decir, Cristofanetti-Klem-Charif) es nombrado Invitado Especial, por el conjunto de su obra, a la Primera Bienal de Arte Joven (Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires).

 

1990-1994 

Charif abandona sus experiencias con drogas y se instala en Buenos Aires para colaborar con Leonardo Favio en la producción del largometraje Gatica, el mono. Su única hija (llamada Justine en honor a Sade) muere poco antes de nacer.

Sin dinero para materiales, realiza cuadros-objetos en todo tipo de cajas y con materiales innobles, a los que llama Putrefacturados y que firma con un sello que pertenecía a las tiendas de su padre y abuelo.

Decide no participar de salones o concursos argentinos, luego de que una de sus obras fuera devuelta sin desembalar en un premio organizado por el CAYC (Centro de Arte y Comunicaciones).

En noviembre de 1992 se une, de coeur y durante siete u ocho años, a la bailarina y coreógrafa Vanina Serra.
Por dos años escribe en colaboración con el ya clásico pintor Luis Felipe Noé la adaptación para un largometraje: Recontrapoder.

Poco más tarde, trabaja como director de arte en Malandro (grupo de fotógrafos fundado por Pablo Storino y Claudio Peque), y con ellos realiza Fotodance, serie de performances que abarcan cuatro fines de semana, en la discoteca Age of Communication.

A finales de 1994, la curadora Florencia Braga Menéndez le propone exhibir sus Putrefacturados en el Palais de Glaçe, pero Charif se niega a exponer hasta no realizar una obra que lo “avergüence menos en sus resultados”, según sus palabras. En ese espíritu comienza a imaginar la serie Falsificaciones.

1995 

Charif escribe la pieza teatral Misa Negra, o La filosofía en el mundo real, inspirada en algunas ideas de Sade, estudia escenografía en el Teatro Colón de Buenos Aires, y se gana el pan trabajando como vidrierista para la cadena de locales de discos Musimundo y para algunas tiendas de ropa.

Poco tiempo después, funda y dirige la Compañía del Teatro Lunar y crea un nuevo género teatral: la caprela, que Charif describe como “una especie de poema dramático o de coreografía sin danza, y que toma su nombre del artrópodo, pues tiene un esqueleto extero y se divide en segmentos o articulaciones”.

Su amigo Gaspar Noé le habla con entusiasmo del cineasta Claudio Caldini. Luego de ver sus películas, Charif dice que Caldini es “el más inspirador, talentoso y creativo cineasta de la Argentina”. Gaspar Noé los presenta, convirtiéndose en buenos amigos.

1996 

Luego de una crisis personal, y durante un breve período sin hogar, duerme en plazas, en lugares prestados o en la Biblioteca del Congreso de la Nación.

Estructura y ensaya la primera caprela, basándose en la ópera de Paul Hindemith Sancta Susanna, y escribe la farsa en cinco actos Ceferino y Gardel fueron amantes.

Pensando en adaptar una obra de Fernando Arrabal, Gustavo Charif le envía un fax con una breve carta y una escena de su pieza Misa Negra, o La filosofía en el mundo real. Al mismo tiempo, Charif continúa haciendo sus collages políticos.

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